Yo
soy tu hermano.
Toma mi mano,
toma mi sangre,
Eslabona tu
brazo con mi brazo,
Que mi pena
viva con mi pena
Y tu entusiasmo
colme mi entusiasmo.
La vida es
baja y se vuelve en odio,
Pero es excelsa
si se vive amando.
A cada ser
que cruce tu camino
Dile: yo soy
tu hermano.
Yo he sido
hecho para hacer contigo
La dicha de
ambos,
Y por enaltecer
mi propia vida,
Y darla, si
es preciso, en holocausto.
Yo he sido hecho para dar consuelo,
Y mi filosofía
es no hacer daño.
Abrir mi corazón
a lo infinito
Y prodigarme
a chorros como un cántaro.
Ama, que ese es el jubilo supremo,
Que tu pozo
de amor nunca esté exhausto,
Y si alguno
te hiere con espinas,
Dale aromas
de ensueño, como el sándalo.
Ama, sin que te importe a quién es que amas.
Ama al bueno,
y quiere al malo,
Que el malo
también llega a hacerse bueno
Por el conjuro
de un cultivo sabio.
Que el fuego del amor y la belleza
Purifique tu
espíritu y tu barro,
Que el dolor
de tu prójimo sea el tuyo
Y lluevan esperanzas
a tu paso
El amor es la fuerza milagrosa
Que mueve al
hombre a trasformarse en santo.
A cada ser
que cruce tu camino
Dile: yo soy
tu hermano.
(Esta es la poesía del Hno.
Francisco Domínguez Pérez,
fundador de la Logia Obreros del Silecio # 14, esta
poesía fue premiada con lauro de honor en el
concurso organizado por la Logia Estatua del Silencio
# 4 (antecesora de Obreros del Silecio # 14). El 4
de Abril de 1920.
|